domingo, 21 de junio de 2009

Tu chavo amor.

¿Qué fue lo que no te gustó de mi?

Mis flores tan pinches cursis que marchitó tu burla y después tiraste.

Mi sandwich especial que te tragaste sin ver siquiera el amor con el que lo había preparado.

Que estuviera siempre disponible a tu llamado, que tenías chofer ilimitado.

Mi guitarra parecía una idea del siglo pasado.

¿Qué fue?

Nunca supe en que momento mis tontas ideas se convirtieron del pasado. Nunca me di cuenta que fueran tontas, no tú ni tus amigas, mis ideas.

Jamás se me ocurrió ser indiferente o rebelde y se que esa parte te conquistó de mi.
Pensé que regalarte mi libro favorito sería lo mejor, pero ahora no tengo ni a mi libro ni a ti.

¿Que fue lo que no te gustó de mi?

O mas bien qué me gustó a mi de ti:

Que siempre hablaras de las mismas cosas, que te gustaran los payasos y no los hombres, siempre querías que hablara y te divirtiera, no sabias estar sola ni valorabas el silencio.

Que tus ideas y paradigmas sí fueran del siglo pasado, tu vida llena de vida, que fueras única, impredecible, que en pretender "vivir" se te iba la escencia de la vida, que te desvivias por nada, como yo me desvivi por ti y no gané nada, que fue?

Pensaba que a pesar de tu edad me dabas tres vueltas, aparte de marear mi cabeza, pero tus pasos no llevan a ningún lado, como lo nuestro caminó a la nada y ahi terminó, yo deseo lo mejor para ti y espero que yo me haya equivocado y hayas sido muy joven cuando te conocí, pero sin duda muchas enseñanzas y recuerdos tengo de un breve, explosivo y hermoso chavo amor.

Juguemos

Me gusta besarte y luego discutir,
me gusta acariciarte y después huir,
me gusta tomarte de la mano y golpearte de amor.

Me gusta enojarme contigo y no hablarte,
para después darme cuenta de cuanto te amo,
me gusta estar sin ti para saber cuanto te extraño,
me gusta fingir que no siento celos aunque por dentro me esté pudriendo.

Me gusta saber que te tengo y jugar a los enamorados,
me gusta caminar por le jardin sin ti, aunque toque tu mano,
me gusta subir el tren y ver como te vas haciendo pequeña
y cuando regreso estás ahi tan bella,
y no quiero más que abrazarte.

No quiero perder el tiempo vida mía, sólo te quiero amar,
vamos a escaparnos y a estar solos aunque no nos movamos de este lugar,
vamos a volar unidos en un beso pero no me dejes de abrazar,
deja que el tiempo pase y déjame amarte más.

jueves, 18 de junio de 2009

paomoby

Nunca lo supiste, pero yo venía saliendo del dolor, eran tiempos oscuros y conocerte me hizo brincar y cantar de alegría, mi corazón se hinchó, desbordaba alegría a chorros, era domingo cuando amanecí muy feliz y me fui al partido, llovía pero el día me pareció perfecto. No recuerdo bien, pero creo que aún no hablábamos por teléfono, de cualquier modo tu voz me conquistó más, me animó más. ¿Fue como un año no? Desde que "por error" te agregué. Y nadie lo sabía.

Y entonces quedamos de vernos en la iglesia de coyoacán, todo estaba tan bien que me dio miedo conocerte, ¿y si todo se echaba a perder? tu no sabías de mis defectos ni yo de los tuyos, eso lo supé hasta que te vi y no me gustaste, estabas ahi sentada esperandome, me seguí de largo pensando: ¿que hago me voy?, no que poca madre tendría, pues ya ni modo. Y me acerqué a ti.

-Hola- dije

Volteaste y dijste -¿¿eres tuuu??- Gran decepción.

En las fotos no te veías llenita, ni naquita y tus cejas no eran escazas. Y supongo que en las fotos yo no me veía tan chaparrito y tantas cosas más que habrás pensado al verme.

-Sí, soy yo-

Y nos fuimos por una chela, una jarra mas bien, las cosas no parecían marchar mal, reiamos y el momento incomodo desapareció. Eramos novios ya pero faltaba modificar esa imagen que teniamos uno del otro a la real, mientras la jarra se acababa y pedíamos otra yo no sabía cual era el siguiente paso, sin caritas del messenger, sin estado de "no disponible", sin poder colgar, no se me ocurrió otra cosa que decirte que nos fueramos a caminar.

La cerveza había hecho lo suyo, y entonces me llevaste por un camino y a la mitad te detuviste, no había nadie y me besaste. Me gustó tu beso y no lo dejamos de hacer.

Nos vimos cuantas veces, 4 o 5 creo, siempre en coyoacán, tus pantalones acampanados tapaban tus tenis y no me gustaba, tus piercings eran algo nuevo para mi y tu cabello negro. La pasabamos muy bien, platicábamos bien padre y besabas bien rico, hasta me dedicaste la de True love waits y todavía cuando la escucho me acuerdo de ti.

No te amaba ni te quería, ni tu a mi, y vivías al otro lado de la ciudad, lo supe la vez que te fui a dejar y el regreso hubiera sido eterno de no haber estado tú en mis pensamientos. Las llamadas fueron menos, nunca nos mentimos, nunca nos lastimamos.

La última noche te llamé bien pedo, te quería ver, y me dijiste que tenías novio que era boxeador y que lo habías hecho con él, muy justo y en tu derecho, no pude mas que eliminarte de todo lo eliminable, teléfono, messenger... todo quedó en un bonito recuerdo que no pude eliminar de mi corazón.

Pobrecita

Pobrecita. Primero te enamoraste del malo de pelo largo y moto. Tú sabías que era bueno por dentro aunque tenías la pinche cara hinchada por fuera consecuencia de sus madrazos, no había pedo las caguamas en la banqueta y sus apestosos besos calmaban tu dolor. Tú que no comias por ese guey, que te peleabas con tu familia y quien sabe en cuantos pedos te metiste, por ese cabrón que así nomas te mandó a la verga.

Pobre. Llegó el jugador de americano, a la moda y bien pedo, amiguero, como para tí. Este no te madreó la cara, nada más te la vió infinidad de veces, y te lo dijo tu hermana -la que perdona la infidelidad una vez es pendeja mil veces-, pero tu nada más fuiste pendeja como 6 o 7 veces no? tan chidos que eran sus amigos que te manoseaban peda, que hablaban de ti a tus espaldas cagados de risa, qué simpáticos cabrones, recuerda que ese guey dejó a otra por tí y después tú te fuiste por otra.

Decías que por qué era tan culero el amor, que no era para tí, que todos los hombres eran iguales y tantas pendejadas más que yo te quise demostrar lo contrario pero no estaba ahi, no me dejabas.

Entonces decidiste darle una oportunidad más al amor, pero el amor no es el culpable de tus pendejadas, malos gustos e ilusiones... tú pensabas que se experimentaba, como todos, no que se aprendía como yo te quería enseñar a amar.

Por eso me fui a la chingada de ti, pero supe que te embarazó otro principe de la huevonada, regresaron los madrazos a la cara, pero que era muy cojelón me dijeron, -es un pinche reggaetonero que se la faja en el metro. Pobrecita dije y no quise saber más.

Te abandonó pero tu andas muy feliz con tu chamaco, bien trabajadora pues ya no hay de otra, tu hijo lo es todo para tí, llevas cicatrices de los madrazos en tu corazón. Te acuerdas de la bola de culeros que no te valoraron, odias al amor, pero de aquel perdedor que te quizo enseñar a amar ni puta idea quién es.

Pobrecita. Como tú mi amor no hay dos, hay un chingo, por eso soy tan infeliz, tan desdichado, tan pendejo...Pobrecito.

miércoles, 17 de junio de 2009

XX

La falta de sexo me está amargando, bueno, y también la falta de un beso.
Es eso o ya me casé con la soledad, no esa que nos hace sentir mal y tristes, sino aquella que
nos hace ser fuertes, crecer, madurar y hacer lo que nos venga en gana.

Me gustaría no ser tan pendejo, pero no me gusta el sexo sin besos. Así que no tengo solución.

Supongo que es hermoso cuando alguien te dedica su día, o tan sólo su mirada, nada más para ti, para ti solito, pero yo estoy aquí solito, sin mirada, sin día y sin beso.

Eso me amarga y yo no quiero, me hace odiar, y yo no odiaba, yo amaba, lo bueno que del amor al odio sólo hay un beso. Pero repito ni eso. Y perdón que lo repita tanto, debe ser grande mi deseo.

Ya no sirve ser uno mismo, tampoco fingir, no sirve ser lindo y sincero, me caga mentir, me caga no ser ese yo que quiero, por eso, por eso no me quieren.

Por miedoso, por aventado, por ser lo que soy, por parecer, por aparentar, por lo que sea...

Estoy madreado y hasta la madre de escribir de sentir, de ser un amargado y apesar de todo quererme tanto.



domingo, 14 de junio de 2009

Me gustan tus defectos

No son tus ojos ...., esos ojos tan poderosos que nunca se olvidan, que brillan,

que queman miradas, que demuestran tanto, no es tu mirada,

ni tu sonrisa que llena todo de felicidad e inunda los espacios de ti,

no es tu cabello que vuela con tus movimientos y parece detener el tiempo.


No es ese gran estilo que tienes, tu personalidad ni tu clase. No es nada de eso.

Me parecen maravillosos tus defectos.

Me encanta que me encanten tus ojos sin pintar, tus ojos rojos, con alcohol, cigarro, hinchados...

Tus ojos como sea me encantan.

Me parece algo único, que tu abrazo lo cure todo, que se detenga el tiempo, que el sonido desaparezca y sólo se escuchen nuestros corazones latir, al ritmo de nuestro propio mundo; que los aromas se tornen deliciosos y mi sonrisa sea infinita.

Me gusta que tu cabello huela a cigarro, que se despeine y sin embargo se vea perfecto, que vuele, que me haga volar.

Me encanta tu voz, tu raro acento, único, tu tono, color…me encanta que hables, que rías, que te equivoques.

Tengo tanto que decirte, enseñarte, contarte, y tú a mi… pero me encanta tu silencio, es un silencio perfecto porque no lo llenamos de cosas vacías, porque nos sentimos bien, pero es incómodo, porque falta conocernos mucho…tanto…y eso me encanta.

Eres despistada, inteligente, indescifrable, tierna, inocente, pero a la vez creo que no es así, no lo sé, pero si eres única y original, encantadora y maravillosa.

Me encanta que vivas lejos, que viajes, que no te pueda ver tan seguido y que te extrañe tanto, porque así valoro aún más tu presencia.

No sé que pase, yo quiero verte siempre y que compartamos cosas, que el tiempo pase, la vida nos sorprenda y…algún día todo sea perfecto.

Es maravilloso conocerte ...., desear tanto tu beso, tu abrazo, tu consejo…y yo aquí inmóvil, disfrutando cada segundo de ti, de tu mundo, es malo que no me conozcas tan bien, pero eso tiene cura, yo no quiero detenerte, causarte nada, solo alegrías y felicidad y mientras pueda hacerlo estaré contigo en lo que sea…soy un absoluto tuyo que te escribe, y eso me encanta.

Genio.

Sería maravilloso encontrar una lámpara mágica y frotarla…


No siempre tenemos lo que queremos, así que sería maravilloso liberar al genio…

Y entonces imagínatelo, que miedo tenerlo enfrente y tener la posibilidad de obtener lo que desees…


Me imagino las maravillosas cosas que podría pedirle, las maravillosas cosas que el mundo piensa que son maravillosas, como dinero y belleza, pero yo creo que no.

Tendría el poder de pedir para mí lo que quisiera....


Sería bueno pedir que me sobre tanto para que a los que quiero nunca les falte nada…


Sería bueno ser guapo pero no tanto para que la gente sólo se fije en eso…


Y siempre he querido conocer a una verdadera mujer, amiga, y que cumpla mis exigencias: confiable, sensible, sencilla y capaz.


Que me encante verla, que me guste más que a nadie y que sea sincera.

Que le guste bailar, que sea mi compañera, que me haga reír y me muerda, que tenga un hermano súper buena onda y un perro que no la muerda.


Aunque viva lejos no importa, que para esto las distancias no son nada…y…

… solo que me deje conocerla, y reír con ella.

Porque nunca he conocido a nadie así, pero…


Tampoco creo que un genio se me aparezca, ¡eso es tan irreal como conocer a alguien así!

Siempre he querido volar también…


Contigo volaría a donde fuera, sin genios.


Así que mi tercer deseo es despertar de este sueño, o sentir que no te estoy soñando…