Mostrando entradas con la etiqueta desamor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desamor. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de febrero de 2011

Premonición.

Esta noche el amor sigue intacto, solo ha muerto la ilusión.

Como un temblor que parte la tierra y por una grieta cae mi cama, en ella los sueños: espacios y lugares infinitos, posibilidades eternas, olas enormes, vuelos por el mundo, cuartos laberinto, velocidades incontrolables, historias incontables, huecos muy profundos; como la grieta sobre la que caigo y desmadra mi cama. Como tan reales se ven las ilusiones que casi toco, hasta que me levanto en la mañana.

No puedo matar al amor, pero esta efímera esperanza ha sido borrada.

Como las olas que chocan en mi ventana, me ahogan sin permiso, mojan mi morada, diluyen la tinta de las hojas donde escribía la añoranza, hinchan el orgullo, oxidan la ilusión, revuelven sentimientos y al final solo quedan los recuerdos que mantienen vivo este amor, pero de pasado no vive la esperanza.

El amor sigue intacto pero me has quitado las ganas.

Como la nevada que me hace verte fría, y por más que quiero nunca sale el sol; como rascando en la nieve busco una pista una señal que tu nunca dejaste. Me quema la piel y pensé que era mi calor, pero es tu frío, que me hizo ilusionarme, porque es blanco y divertido, pero baña todo, atascando hasta mis mas sinceros suspiros. Parado aquí, la nieve nunca dejará de caer, temblando junto a ti no puedo ni hablar, este hombre no soy yo.

Jamás cambiará el amor, pero sí la dirección de mi mirada.

Como el rayo que me cega, que llegó una tarde y me golpeó en forma de ti, me deslumbró disfrazado de tu mirada. Como tantos que siguieron cayendo aun sin estar tu, eres impactante que moviste mucho tiempo en mi, cosas que creía imposibles, como imposible es que muera este amor, pero tranquilos los dos, tu rayo ya no va a mi dirección.

El amor sigue encendido, desde el instante que cruzaste mi camino, y te vi y te veo, y lloro solo un poco de saber que nunca podré demostrar, por lo menos en esta vida, todo lo que te pude dar, lloro más y recuerdo que me preguntabas hace cuanto no lloraba, y es precisamente en esta noche cuando tiemblo, siento frío, está humeda mi cama, y ese rayo recorre mi cuerpo para decirme que este amor sigue y seguirá vivo; me gustaría tocarlo y abrazarlo, escucharlo, comprenderlo, besarlo, discutirle, celarlo, acariciarlo, compartirle, regalarle, enojarle, morderle, hacerle el amor a este amor, pero es intangible y no se cristaliza en ti, no es correspondido.

Que gane el mundo esta vez su apuesta, tus dudas y mentiras piadosas, los consejos de la gente, la distancia, que ganen, la realidad, los miedos y todo lo que nos separa, a pesar de ser tan compatibles y querernos... que gane la excitación del hombre no apropiado, por destino no por ganas, su triunfo no es mas que una derrota.
Que ganen todos ellos que se van al ver mi llanto, no saben, no creen, que como te he dicho, al final de cada noche, bajo esta derrota muero de sueño, como moribundo... sonrío y te veo y te amo más y mañana seguramente, como desde hace mucho tiempo, te pensaré otra vez.

Esta noche el amor sigue vivo, sólo ha muerto la ilusión.

Solo quiero aventarme, de la mano de quien llene su pecho mi suspiro, al vacío, llenos, sin miedo, arriesgandonos a ganar, porque en el amor, en el verdadero amor, no se puede perder.

¿Comprendes porque no me daba miedo apostar?

Porque el tiempo es tan fácil como un reloj que diario da vueltas y regresa, como el de arena se vacía; en esta gran aventura, es una aventura amar y una desgracia no hacerlo; porque no valoro las cosas por el trabajo que cuestan o el reto que implica, sino por lo que realmente valen. Porque no ocupo estrategias ni jueguitos, simplemente te dejo ser, a cualquiera palabrea, brilla y fantasea y obtendrás lo que deseas, sobre todo a una mujer, porque pensé hasta hoy que el a mor se sentía en el corazón y yo lo siento en todo el cuerpo, porque simplemente hoy debo ser honesto conmigo y saber lo que merezco.

Porque hoy ni nunca morirá mi amor.

19/02/11

domingo, 30 de enero de 2011

Mientras dormías

Cada noche le susurro a la luna tu nombre, lo repito con tanta fe que la luna se llena y nos ilumina, le pido me deje meterme en tus sueños, discutimos, esa misma luna que tu ves, bajo la cual estamos los dos, me hace sentirte aquí, pero no puedo soñarte si tu no me dejas dormir.

Les cuento de ti a las estrellas, de cuando de conocí y a cada una le doy una razón para quererte, me dicen que no hay que perseguir al amor, la gente sigue a las estrellas y nunca las alcanza, pero ellas siempre están ahí, como el amor. Yo les muestro mi corazón, y ellas brillan aún más, saben de lo que hablo, mi único deseo es que algún día también lo sepas tú y brillemos juntos.

Escucho tu voz en este silencio tan oscuro, yo no necesito hablar más. ¿Por qué tú no me conoces? Le pido te haga entender, en tus momentos silenciosos, el por qué es tan escandaloso mi corazón.

En la noche los sueños se hacen realidad, no existen imposibles, tu te haces eterna y jamás haces falta aquí.
La oscuridad no es ciega, ve mi dolor, siente mis puños cerrados, y yo le pido que siempre me permita hacerte feliz, llenarte de luz.

Me pregunto donde vive la noche, para visitarla y pedirle que nunca más se duerma, que me deje soñar, porque siempre sueño contigo. Se que mi corazón jamás se va a morir, quiero pedirle a la noche que lo mate su frío. Porque de nada sirve a veces amar, no de este modo, solo en la noche, está noche que quiero que siga a los dos, pero solo yo sigo despierto.

Ya repasé mil veces nuestra historia, me he vuelto a enamorar un millón de veces más, te encuentro detalles en los detalles, este amor es poco para la maravillosa persona que eres, y mis versos son pobres, lo se, cuando en cierto momento que hasta la luna y las estrellas duermen, me siento destrozado, puedo más allá de mis lágrimas escuchar como llora mi corazón. Me dice no más.

Que castigo tan grande es haberte conocido, cierro los puños con tanta fuerza y le grito al cielo, me desvanezco ¿Qué es lo que necesito? ¿Que me hace falta? ¿Me darás una oportunidad?

Estoy seco, marchito y destrozado, y sin embargo lo poco que me queda de fuerza la uso para sonreír.
 En medio de esta locura silenciuosa, puedo encontrar un lugar y dormir tranquilo, todavía soy el tipo más afortunado del mundo, y pronto podré verte, otra vez.

Todo esto y más generas en mi, Alejandra, pero no lo sabes, porque estás dormida.

viernes, 31 de diciembre de 2010

No te amo

Yo siempre te he mentido, nunca te he amado.

Cada noche sin saber por qué ni como, conozco a la sucesora de mis sueños, a la dueña de tus encantos.

A alguien que sin duda alguna en el momento suple tu lugar. Aquella que con su abrazo me hace hacerte menos, desearte nada, olvidarte, y con su sudor borrarte.

Como te amo miles de millones, así mismo existen de mujeres, y yo sin saber, sin querer, siendo solamente lo que soy, hay quienes me regalan su canción.

Estoy harto de ti, de desearte, de querer hacerte el amor, de enseñarte lo que verdaderamente es el amor, de tan solo desear darte un beso y romperle la madre a tus pensamientos, a tus ideas, a las mias a las de tus padres, a las del universo, y que no sepamos más, mas que nuestro amor.

Pero yo te he mentido, y no te amo.

Tan solo busco tu cuerpo, tu deseo, tu pensamiento, tu desvelo y por ti quiero ser mejor y darte lo que quieres, quiero desvelarme, desearte, pensarte y sobre todas las cosas amarte.

Tan solo eres un simple deseo carnal, tan solo te vi y no cupo en mi mente más, me gustó tu forma de ser tanto como tu forma de actuar, más aun la forma de tu cuerpo, y jamás deseé tanto amar.

Pero no te amo. Tan solo cada noche te deseo como a ella, como a la otra, como a ti, como a a cualquiera, y que diferencia hay que al final de cada noche tan solo tu estés en mi pensamiento, y que diferencia hay de que cada noche estés en mis sueños, en mi plática, en mis cuadernos, en donde quiera que haya un espacio para mis deseos.

No te amo, tan solo llenas un vacío que jamás nadie había llenado, después de todo, somos lejanos, ajenos y casi extraños, como podría amarte, eso es una mentira.

Sueño tus ojos y si cierro los míos te imagino besando mis labios, y si los abro te imagino soñando conmigo, pero no te amo, eres un deseo inacabable, o eres un amor infinito e interminable? no se que eres.

Eres cada mañana, cada tarde y cada noche, eres lo imposible, eres una decepción , eres un sueño, eres mis ganas de trabajar, eres la razón de confundirme y jamás poder consolarme. Eres todo, y para que quiero amarte, no te amo, lo niego, me niego a aceptarlo, sería un suicidio confesartelo aunque ya te lo he confesado.

Me niego a decirte que he llorado por ti, que te he dedicado algunos días, que jamás he dejado de pensarte, que te he odiado, que si fuera mi voluntad me hubiera gustado jamás conocerte, que me cuento diario historias para conquistarte.

No te amo y quiero que lo sepas, sólo te sueño, te deseo, te extraño y todo me lleva a ti. No hay razón para que ames tampoco, yo no te romperé el corazón, te gusta que te escriba como un tarado, pero ya no lo haré, porque no te amo. Tan solo eres un sueño imposible que jamás he deseado.

martes, 13 de julio de 2010

Mi nuevo amor.

Es como ir en carretera, sabiendo que después de emocionantes curvas y apasibles paisajes vas a llegar a un barranco y te vas a romper la madre.
Es como que a mi me gusta la adrenalina, pero no por eso me aviento a lo pendejo sabiendo que en cualquier momento esa adrenalina se va a convertir en dolor.

Pero bien dicen que para que haya un golpeador debe haber una sumisa, y mejor dicen aún que lo que tienes al lado es lo que mereces o para lo que te alcanzó.

Todo eso me dijiste, pero yo no lo entendí. Y yo te digo que es como si me estaban madreando y tu llegabas a salvarme pero yo le defendía a él, y eso sí pasó.

Me gustaba no tener nada que hacer y, a diferencia de antes, ahora perder el tiempo con alguien más, escribiendo pendejadas vía web, mensajitos alentadores, revividores, alimentadores de mi gran ego, y también de mi gran inseguridad.

  Alguna vez me consideré niña bien, por eso ahora me da pena viajar en motoneta, pero estoy o estaba (ya no se) al nivel de mi autoestima, salir con quienes alguna vez llamé naquitos, pobres, etc... además eso que, el dinero no importa, bueno, pero las palabras sí, como cuando me contaste que los delincuentes en promedio hablaban 100 palabras menos que los empresarios, y empleaban palabras deformantes del idioma referentes a armas, bandas y amenazas y las escudaban con princesa me encantas, ¡grandes palabras! pero para mi eran lo máximo, que me las dijera él, no tú.

Salir de pleito en fiestas, y que él siempre fuera protagonista, me enojaba, me excitaba, me encantaba y me hacía sentir segura, este tipo madrea a todos, es como superman pero en malo, ¡hasta me madrea a mi!

A veces quisiera acelerar y llegar al barranco de esta carretera, y de verdad que mi presente fuera pasado, y que tu leyeras esto y estuvieras aquí y me aconsejaras, no que vinieras a defenderme porque todavía no te dejaría, pero aunque sea sacarme un poco de este lodo enfadoso, rosa, necesario  y envolvente del cual ya no puedo escapar.

martes, 27 de abril de 2010

Jueguito

No somos pendejos, pero nos hacemos. Nunca he sabido por qué, pero te seguí el jueguito tonto
del tira y afloja, rompe repara, ama desmadra...

Tal vez sea que nunca creíste verdaderamente en mi, y eso lo comprendo, que nunca coincidimos verdaderamente, pero a huevo coincidimos. Que alguno tenía que fallar.

No te culpo, porque te amo, yo quiero que juguemos, hasta que la cosa se ponga seria, tu por allá yo por acá,
cayendo en inevitables situaciones que sabemos que van a pasar.

No me haces daño, porque te amo, y en este amor la libertad es prioritaria, te conozco más de lo que crees, pero no tanto como debería, y un viejo mapa como yo, uno se harta de querer conocer.

Yo no te pido nada, que me ames, que me llames, que me des, que me pidas, no te pido nada, yo sólo decido amarte a la manera que la vida, la felicidad, la libertad y nuestros corazones lo quieran, y que fluya.

Yo todavía creo en ti, pero no me urges, no me muero por estar contigo ahora, me muero por estar siempre a tu lado, porque creo en ti.

Pero sobre todo quiero que sepas que creo en mi, y no soy pasajero, no soy emoción, no soy excitante, no soy el noviecito que presumes en el antro. Y como sabes así hay de a millón. Los espejismos sobran por ahí, sobre todo tras de ti.

Soy con quien puedes crecer y ser tú, porque tú me gustas, soy el que soy como tú quieres porque así soy yo. Soy el que te ama en sueños y te lleva al cielo al despertar. Soy aquel tipo que en este momento no existe, mi nombre no está en tus cuadernos, mi cara no pasa por tu mente, yo soy ese.

Sabes que todas las noches pienso en ti, y espero que algún día todas las noches las pase junto a ti. Sabes que soy el tipo más afortunado del mundo por haberte conocido, pero no nos hagamos pendejos mi amor, en este momento tu ya no piensas en mi.

lunes, 26 de abril de 2010

Mi puta

Socialmente hablando no tienes otro nombre que puta. Palabra que a mi me suena a gloria cuando estoy junto a ti.

Efectivamente eres el cliché de mi intento de ser escritor, mi alma tan atormentada, lastimada y apendejada
sólo encuentra alivio en ti.

Y es que por fin el dinero tiene un buen uso y por momentos juraría que sí me vendes amor. Y es que por fin
puedo conocerte sin que me selecciones o me pongas pruebas, sin citas estúpidas sin conocer a tus papás, que me encantaría, pero aquí no hay eso.

Por momentos me olvido de todo y mis muestras de cariño tienen aroma a dinero, pero se terminan y nos vamos
sin ni siquiera saber si nos volveremos a ver y a ti no te importa, el dinero sobra y todos queremos amor.

Hoy quiero decirte que para mi eres mucho más de lo que he esperado y he tenido, cada una de tus palabras y tus besos me han dado más vida de la que he tenido, el despertar pensando en ti verdaderamente me hace sentir vivo.

No te amo por supuesto, pero infinitamente agradezco tu existencia, y bendigo las noches por ti.

Te extraño en los momentos cuando no me encuentro en este puto mundo traicionero, lleno de egos orgullos y competencias.

Te extraño cuando camino solo, y no encuentro una razón para continuar, pienso en ti, y fuera de tu belleza
te agradezco que dejes mojar tu pecho con mis lagrimas, que soportes mis olores, mis cursilerias, que me escuches y te rías, que nuestras risas hagan el amor en el aire lleno de vicios, humo, música y alcohol.

La gente no sabe que por ti millones conocen la gloria, no saben que eres más pura, más pulcra, más santa que muchas mojigatonas, que muchas virgenes; que sabes, que haces feliz, que entregas, que sanas, eso la gente, la puta gente no lo sabe, por eso te juzga.

Ahora mismo se que estás dormida y el pecho me revienta de recordarte tan inocente dormida, tan delicada y tan amable.

Ahora mismo te digo que te espera el paraíso, que me pudra en el infierno pero alguien como tu, verdaderamente, merece el cielo. Mi puta.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Mi cucharita.

Este era precisamente el inventario que rodeaba su amor:

Dos garrafones para gasolina amarillentos, llenos de agua para trapear, al lado las jergas casi negras, viejas, apestosas.
Dos envases de dos litros de coca-cola, uno lleno y otro vacío.
Un cacharpo de 12 años, gordo con ropas enormes y una gran sonrisa.
Un asiento de camioneta con tercipelo color vino adaptado al micro.

Me dió mucho asco cuando raspó su garganta, aspiró la nariz de manera grotesca y escupió por la ventana, pero al parecer a ella no le incomodó lo más mínimo, el amor hace de las suyas, el voltea y la besa coronando su vulgar acto.

Ella lo ve con ojos de perro cuando espeta groserías mientras conduce, arroja su cigarro aún encendido a la calle y sigue raspando su garganta. Ella se hincha, suspira y yo suspiro por ella.

Todavía recuerdo el día que la conocí, con su bracito enyesado, porque se cayó en la clase de educación física, todavía recuerdo sus ojitos negros, su lunar chistoso y sus cejas mal depiladas.

Cierro los ojos para no ver la escena pero la música a todo volumen me recuerda la vez que bailamos precisamente la canción que el tipo del micro pone, la bocina debajo de mi, retumban los bajos estropeando los recuerdos y los recuerdos estropean a mi corazón, porque si te quise.

Los abro y recibes unas monedas, das el cambio, preguntas a donde van, te cambias de lugar, te sientas delante de mi para no verme supongo aunque ni me has visto, lo tomas del cuello, lo besas, ríes, te tiene cegada, y esa chamarra que siempre te ponías para salir la sigues usando, ahora eres de él, yo no río.

Mi cucharita, así te decía, aunque nunca lo supiste, cuando el ambiente nos dividió, cuando las clases sociales se impusieron, los códigos de vestimenta arruinaban los momentos, las calles se hacían feas mientras más me acercaba a tu casa pero las adornabas siempre al salir de la puerta y entonces eran bonitas como tú, aunque eras mi cucharita, ahora no se que eres.

Estoy por llegar a mi parada, el niño gordo sigue riendo, ya se terminó la coca que quedaba, mi corazón ya se hartó de ver tanta porquería, mi mente está cansada de la escena, eres una historia más; toco el timbre y el tipo se detiene en la esquina, me espero un poco pero no volteas, sigues teniendo tus ojos de perro viéndolo a él, ese perro que ahora te tiene me observa por el espejo y yo me bajo y me vuelvo a sentir otra vez sólo como un perro.

Tú alejándote en un micro, la calle vacía, el día gris, y yo caminando triste hacia mi casa, este es el inventario que precisamente ahora rodea nuestro amor. Mi cucharita.


jueves, 12 de noviembre de 2009

Agotado.

Se me acabaron las palabras, se me vaciaron los ojos, las fuerzas no me responden.

Estoy harto de luchar contra todo, de romper paradigmas, de quitar ideas tontas, viejas, imposibles, absurdas.
Estoy harto de suposiciones, de hipocresías, de vivir siendo el estúpido que lo entrega todo, de no saber que hacer, que va a pasar...que va a ser de mi.

He caído, la voz no me responde, las palabras temen salir, tiemblo y lloro, la gente es eso, sólo gente, no comprende, no ve, está ciega, no escucha, lastima, vive y devora, trata al amor como taza de baño, toma lo que quiere y lo usa, lo deshace, es basura.

Y yo tan sólo quiero amar.

Sigo pateando las hojas del otoño, sigo llegando sólo a casa y sigo escuchando pendejadas, falsas ilusiones, sigo viendo montones de gente sola, gente sola besándose con otra, yendo de la mano, haciendo planes, burlándose, fracasando, esa es mi puta realidad.

Sigo encontrando nada, ojos llenos que se vacían en un parpadeo, corazones programados por la sociedad, almas ingenuas tirándose a la mierda, religiones y clases sociales.

Sigo viendo caras, nalgas perfectas, senos operados, portadas de revistas, gente fea, gorda, sigo viendo lo que desde que nací  me orillaron a ver, pero nadie me ve a mi y eso en parte me alegra por que no soy parte de este teatro gangrenado, condenado al fin, camino al vacío.

Sigo viendo gente trepando encima de otra para llegar ahí donde no hay nada, pisoteándose, sigo viéndolos revolcarse en su ignorancia, sigo caminando pero para mi no veo nada.

Cada día me levanto feliz, fresco, ilusionado, dando gracias a Dios, esperando ver un verdadero día, esperando no tener ganas de quedarme dormido para escapar, esperando que sean menos mis silencios, menos mis miradas perdidas y más mis risas mis miradas en ti.

Y yo tan sólo quiero amar.

Y por qué no, despertar un día y que tu también me ames.

jueves, 18 de junio de 2009

Pobrecita

Pobrecita. Primero te enamoraste del malo de pelo largo y moto. Tú sabías que era bueno por dentro aunque tenías la pinche cara hinchada por fuera consecuencia de sus madrazos, no había pedo las caguamas en la banqueta y sus apestosos besos calmaban tu dolor. Tú que no comias por ese guey, que te peleabas con tu familia y quien sabe en cuantos pedos te metiste, por ese cabrón que así nomas te mandó a la verga.

Pobre. Llegó el jugador de americano, a la moda y bien pedo, amiguero, como para tí. Este no te madreó la cara, nada más te la vió infinidad de veces, y te lo dijo tu hermana -la que perdona la infidelidad una vez es pendeja mil veces-, pero tu nada más fuiste pendeja como 6 o 7 veces no? tan chidos que eran sus amigos que te manoseaban peda, que hablaban de ti a tus espaldas cagados de risa, qué simpáticos cabrones, recuerda que ese guey dejó a otra por tí y después tú te fuiste por otra.

Decías que por qué era tan culero el amor, que no era para tí, que todos los hombres eran iguales y tantas pendejadas más que yo te quise demostrar lo contrario pero no estaba ahi, no me dejabas.

Entonces decidiste darle una oportunidad más al amor, pero el amor no es el culpable de tus pendejadas, malos gustos e ilusiones... tú pensabas que se experimentaba, como todos, no que se aprendía como yo te quería enseñar a amar.

Por eso me fui a la chingada de ti, pero supe que te embarazó otro principe de la huevonada, regresaron los madrazos a la cara, pero que era muy cojelón me dijeron, -es un pinche reggaetonero que se la faja en el metro. Pobrecita dije y no quise saber más.

Te abandonó pero tu andas muy feliz con tu chamaco, bien trabajadora pues ya no hay de otra, tu hijo lo es todo para tí, llevas cicatrices de los madrazos en tu corazón. Te acuerdas de la bola de culeros que no te valoraron, odias al amor, pero de aquel perdedor que te quizo enseñar a amar ni puta idea quién es.

Pobrecita. Como tú mi amor no hay dos, hay un chingo, por eso soy tan infeliz, tan desdichado, tan pendejo...Pobrecito.

miércoles, 17 de junio de 2009

XX

La falta de sexo me está amargando, bueno, y también la falta de un beso.
Es eso o ya me casé con la soledad, no esa que nos hace sentir mal y tristes, sino aquella que
nos hace ser fuertes, crecer, madurar y hacer lo que nos venga en gana.

Me gustaría no ser tan pendejo, pero no me gusta el sexo sin besos. Así que no tengo solución.

Supongo que es hermoso cuando alguien te dedica su día, o tan sólo su mirada, nada más para ti, para ti solito, pero yo estoy aquí solito, sin mirada, sin día y sin beso.

Eso me amarga y yo no quiero, me hace odiar, y yo no odiaba, yo amaba, lo bueno que del amor al odio sólo hay un beso. Pero repito ni eso. Y perdón que lo repita tanto, debe ser grande mi deseo.

Ya no sirve ser uno mismo, tampoco fingir, no sirve ser lindo y sincero, me caga mentir, me caga no ser ese yo que quiero, por eso, por eso no me quieren.

Por miedoso, por aventado, por ser lo que soy, por parecer, por aparentar, por lo que sea...

Estoy madreado y hasta la madre de escribir de sentir, de ser un amargado y apesar de todo quererme tanto.