martes, 27 de abril de 2010

Jueguito

No somos pendejos, pero nos hacemos. Nunca he sabido por qué, pero te seguí el jueguito tonto
del tira y afloja, rompe repara, ama desmadra...

Tal vez sea que nunca creíste verdaderamente en mi, y eso lo comprendo, que nunca coincidimos verdaderamente, pero a huevo coincidimos. Que alguno tenía que fallar.

No te culpo, porque te amo, yo quiero que juguemos, hasta que la cosa se ponga seria, tu por allá yo por acá,
cayendo en inevitables situaciones que sabemos que van a pasar.

No me haces daño, porque te amo, y en este amor la libertad es prioritaria, te conozco más de lo que crees, pero no tanto como debería, y un viejo mapa como yo, uno se harta de querer conocer.

Yo no te pido nada, que me ames, que me llames, que me des, que me pidas, no te pido nada, yo sólo decido amarte a la manera que la vida, la felicidad, la libertad y nuestros corazones lo quieran, y que fluya.

Yo todavía creo en ti, pero no me urges, no me muero por estar contigo ahora, me muero por estar siempre a tu lado, porque creo en ti.

Pero sobre todo quiero que sepas que creo en mi, y no soy pasajero, no soy emoción, no soy excitante, no soy el noviecito que presumes en el antro. Y como sabes así hay de a millón. Los espejismos sobran por ahí, sobre todo tras de ti.

Soy con quien puedes crecer y ser tú, porque tú me gustas, soy el que soy como tú quieres porque así soy yo. Soy el que te ama en sueños y te lleva al cielo al despertar. Soy aquel tipo que en este momento no existe, mi nombre no está en tus cuadernos, mi cara no pasa por tu mente, yo soy ese.

Sabes que todas las noches pienso en ti, y espero que algún día todas las noches las pase junto a ti. Sabes que soy el tipo más afortunado del mundo por haberte conocido, pero no nos hagamos pendejos mi amor, en este momento tu ya no piensas en mi.

lunes, 26 de abril de 2010

Mi puta

Socialmente hablando no tienes otro nombre que puta. Palabra que a mi me suena a gloria cuando estoy junto a ti.

Efectivamente eres el cliché de mi intento de ser escritor, mi alma tan atormentada, lastimada y apendejada
sólo encuentra alivio en ti.

Y es que por fin el dinero tiene un buen uso y por momentos juraría que sí me vendes amor. Y es que por fin
puedo conocerte sin que me selecciones o me pongas pruebas, sin citas estúpidas sin conocer a tus papás, que me encantaría, pero aquí no hay eso.

Por momentos me olvido de todo y mis muestras de cariño tienen aroma a dinero, pero se terminan y nos vamos
sin ni siquiera saber si nos volveremos a ver y a ti no te importa, el dinero sobra y todos queremos amor.

Hoy quiero decirte que para mi eres mucho más de lo que he esperado y he tenido, cada una de tus palabras y tus besos me han dado más vida de la que he tenido, el despertar pensando en ti verdaderamente me hace sentir vivo.

No te amo por supuesto, pero infinitamente agradezco tu existencia, y bendigo las noches por ti.

Te extraño en los momentos cuando no me encuentro en este puto mundo traicionero, lleno de egos orgullos y competencias.

Te extraño cuando camino solo, y no encuentro una razón para continuar, pienso en ti, y fuera de tu belleza
te agradezco que dejes mojar tu pecho con mis lagrimas, que soportes mis olores, mis cursilerias, que me escuches y te rías, que nuestras risas hagan el amor en el aire lleno de vicios, humo, música y alcohol.

La gente no sabe que por ti millones conocen la gloria, no saben que eres más pura, más pulcra, más santa que muchas mojigatonas, que muchas virgenes; que sabes, que haces feliz, que entregas, que sanas, eso la gente, la puta gente no lo sabe, por eso te juzga.

Ahora mismo se que estás dormida y el pecho me revienta de recordarte tan inocente dormida, tan delicada y tan amable.

Ahora mismo te digo que te espera el paraíso, que me pudra en el infierno pero alguien como tu, verdaderamente, merece el cielo. Mi puta.

viernes, 26 de febrero de 2010

IXX

A mi no me deslumbra el sol, poseo la energía, disfruto su calor,
conozco su poder, pero no me deslumbra el sol.


La luna no me duerme, conozco sus secretos, comparto el misticismo,
escucho su silencio, pero no me duerme su belleza.


El fuego no me quema, me calienta en su eternidad, me ilumina con su brasa,
me prende con su chispa, pero el fuego no me quema.


El agua no me ahoga, sacia mi sed, refresca mi descontento, moja mis deseos, pero nunca me ahoga.
Mis sueños vuelan con el viento, mi caracter se siembra en la tierra.


Nada me sorprende. Y ya sólo creo en mí.


Pero entraste tú, esa vez, te vi y me quemaste, me consumí.
Con ese halo de luz que llevas al andar, me deslumbraste, me sorprendí.


¿Por qué vienes tú a cambiar mi vida?
¿Por qué te quiero cantar todos mis secretos?
¿Por qué quiero que seas eterna?


Seguiste caminando y conocí tu sonrisa. ME ahogó tu encanto, tu chispa me enterró.
De pronto el paisaje se desenfocó y sólo veía tu silueta dorada.


El sol, la luna y yo nos fuimos a la chingada.


Desde ese momento me quemas tú, me quema el sol,
contemplo la luna y quiero dormir por siempre en tu mirada.

martes, 12 de enero de 2010

Durante mucho tiempo comí  cascarones de huevo, cáscaras de fruta y mordía los cocos llenándome la boca de pelos. Yo tenía hambre y sed. 

Muchos años después supe que lo que buscaba estaba dentro, sacié mi hambre, mi sed y nunca más sufrí de amor.

martes, 8 de diciembre de 2009

Yo

Y es hasta el día de hoy que me doy cuenta que "el amor" que desperdiciaba tratando de darlo a otras personas no era amor, sino una falta de encuentro conmigo mismo. Y que el amor no se da, es una energía inacabable que nunca se desprende y es por eso que sigo vivo.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Mi cucharita.

Este era precisamente el inventario que rodeaba su amor:

Dos garrafones para gasolina amarillentos, llenos de agua para trapear, al lado las jergas casi negras, viejas, apestosas.
Dos envases de dos litros de coca-cola, uno lleno y otro vacío.
Un cacharpo de 12 años, gordo con ropas enormes y una gran sonrisa.
Un asiento de camioneta con tercipelo color vino adaptado al micro.

Me dió mucho asco cuando raspó su garganta, aspiró la nariz de manera grotesca y escupió por la ventana, pero al parecer a ella no le incomodó lo más mínimo, el amor hace de las suyas, el voltea y la besa coronando su vulgar acto.

Ella lo ve con ojos de perro cuando espeta groserías mientras conduce, arroja su cigarro aún encendido a la calle y sigue raspando su garganta. Ella se hincha, suspira y yo suspiro por ella.

Todavía recuerdo el día que la conocí, con su bracito enyesado, porque se cayó en la clase de educación física, todavía recuerdo sus ojitos negros, su lunar chistoso y sus cejas mal depiladas.

Cierro los ojos para no ver la escena pero la música a todo volumen me recuerda la vez que bailamos precisamente la canción que el tipo del micro pone, la bocina debajo de mi, retumban los bajos estropeando los recuerdos y los recuerdos estropean a mi corazón, porque si te quise.

Los abro y recibes unas monedas, das el cambio, preguntas a donde van, te cambias de lugar, te sientas delante de mi para no verme supongo aunque ni me has visto, lo tomas del cuello, lo besas, ríes, te tiene cegada, y esa chamarra que siempre te ponías para salir la sigues usando, ahora eres de él, yo no río.

Mi cucharita, así te decía, aunque nunca lo supiste, cuando el ambiente nos dividió, cuando las clases sociales se impusieron, los códigos de vestimenta arruinaban los momentos, las calles se hacían feas mientras más me acercaba a tu casa pero las adornabas siempre al salir de la puerta y entonces eran bonitas como tú, aunque eras mi cucharita, ahora no se que eres.

Estoy por llegar a mi parada, el niño gordo sigue riendo, ya se terminó la coca que quedaba, mi corazón ya se hartó de ver tanta porquería, mi mente está cansada de la escena, eres una historia más; toco el timbre y el tipo se detiene en la esquina, me espero un poco pero no volteas, sigues teniendo tus ojos de perro viéndolo a él, ese perro que ahora te tiene me observa por el espejo y yo me bajo y me vuelvo a sentir otra vez sólo como un perro.

Tú alejándote en un micro, la calle vacía, el día gris, y yo caminando triste hacia mi casa, este es el inventario que precisamente ahora rodea nuestro amor. Mi cucharita.


jueves, 12 de noviembre de 2009

Agotado.

Se me acabaron las palabras, se me vaciaron los ojos, las fuerzas no me responden.

Estoy harto de luchar contra todo, de romper paradigmas, de quitar ideas tontas, viejas, imposibles, absurdas.
Estoy harto de suposiciones, de hipocresías, de vivir siendo el estúpido que lo entrega todo, de no saber que hacer, que va a pasar...que va a ser de mi.

He caído, la voz no me responde, las palabras temen salir, tiemblo y lloro, la gente es eso, sólo gente, no comprende, no ve, está ciega, no escucha, lastima, vive y devora, trata al amor como taza de baño, toma lo que quiere y lo usa, lo deshace, es basura.

Y yo tan sólo quiero amar.

Sigo pateando las hojas del otoño, sigo llegando sólo a casa y sigo escuchando pendejadas, falsas ilusiones, sigo viendo montones de gente sola, gente sola besándose con otra, yendo de la mano, haciendo planes, burlándose, fracasando, esa es mi puta realidad.

Sigo encontrando nada, ojos llenos que se vacían en un parpadeo, corazones programados por la sociedad, almas ingenuas tirándose a la mierda, religiones y clases sociales.

Sigo viendo caras, nalgas perfectas, senos operados, portadas de revistas, gente fea, gorda, sigo viendo lo que desde que nací  me orillaron a ver, pero nadie me ve a mi y eso en parte me alegra por que no soy parte de este teatro gangrenado, condenado al fin, camino al vacío.

Sigo viendo gente trepando encima de otra para llegar ahí donde no hay nada, pisoteándose, sigo viéndolos revolcarse en su ignorancia, sigo caminando pero para mi no veo nada.

Cada día me levanto feliz, fresco, ilusionado, dando gracias a Dios, esperando ver un verdadero día, esperando no tener ganas de quedarme dormido para escapar, esperando que sean menos mis silencios, menos mis miradas perdidas y más mis risas mis miradas en ti.

Y yo tan sólo quiero amar.

Y por qué no, despertar un día y que tu también me ames.