viernes, 26 de febrero de 2010

IXX

A mi no me deslumbra el sol, poseo la energía, disfruto su calor,
conozco su poder, pero no me deslumbra el sol.


La luna no me duerme, conozco sus secretos, comparto el misticismo,
escucho su silencio, pero no me duerme su belleza.


El fuego no me quema, me calienta en su eternidad, me ilumina con su brasa,
me prende con su chispa, pero el fuego no me quema.


El agua no me ahoga, sacia mi sed, refresca mi descontento, moja mis deseos, pero nunca me ahoga.
Mis sueños vuelan con el viento, mi caracter se siembra en la tierra.


Nada me sorprende. Y ya sólo creo en mí.


Pero entraste tú, esa vez, te vi y me quemaste, me consumí.
Con ese halo de luz que llevas al andar, me deslumbraste, me sorprendí.


¿Por qué vienes tú a cambiar mi vida?
¿Por qué te quiero cantar todos mis secretos?
¿Por qué quiero que seas eterna?


Seguiste caminando y conocí tu sonrisa. ME ahogó tu encanto, tu chispa me enterró.
De pronto el paisaje se desenfocó y sólo veía tu silueta dorada.


El sol, la luna y yo nos fuimos a la chingada.


Desde ese momento me quemas tú, me quema el sol,
contemplo la luna y quiero dormir por siempre en tu mirada.

martes, 12 de enero de 2010

Durante mucho tiempo comí  cascarones de huevo, cáscaras de fruta y mordía los cocos llenándome la boca de pelos. Yo tenía hambre y sed. 

Muchos años después supe que lo que buscaba estaba dentro, sacié mi hambre, mi sed y nunca más sufrí de amor.

martes, 8 de diciembre de 2009

Yo

Y es hasta el día de hoy que me doy cuenta que "el amor" que desperdiciaba tratando de darlo a otras personas no era amor, sino una falta de encuentro conmigo mismo. Y que el amor no se da, es una energía inacabable que nunca se desprende y es por eso que sigo vivo.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Mi cucharita.

Este era precisamente el inventario que rodeaba su amor:

Dos garrafones para gasolina amarillentos, llenos de agua para trapear, al lado las jergas casi negras, viejas, apestosas.
Dos envases de dos litros de coca-cola, uno lleno y otro vacío.
Un cacharpo de 12 años, gordo con ropas enormes y una gran sonrisa.
Un asiento de camioneta con tercipelo color vino adaptado al micro.

Me dió mucho asco cuando raspó su garganta, aspiró la nariz de manera grotesca y escupió por la ventana, pero al parecer a ella no le incomodó lo más mínimo, el amor hace de las suyas, el voltea y la besa coronando su vulgar acto.

Ella lo ve con ojos de perro cuando espeta groserías mientras conduce, arroja su cigarro aún encendido a la calle y sigue raspando su garganta. Ella se hincha, suspira y yo suspiro por ella.

Todavía recuerdo el día que la conocí, con su bracito enyesado, porque se cayó en la clase de educación física, todavía recuerdo sus ojitos negros, su lunar chistoso y sus cejas mal depiladas.

Cierro los ojos para no ver la escena pero la música a todo volumen me recuerda la vez que bailamos precisamente la canción que el tipo del micro pone, la bocina debajo de mi, retumban los bajos estropeando los recuerdos y los recuerdos estropean a mi corazón, porque si te quise.

Los abro y recibes unas monedas, das el cambio, preguntas a donde van, te cambias de lugar, te sientas delante de mi para no verme supongo aunque ni me has visto, lo tomas del cuello, lo besas, ríes, te tiene cegada, y esa chamarra que siempre te ponías para salir la sigues usando, ahora eres de él, yo no río.

Mi cucharita, así te decía, aunque nunca lo supiste, cuando el ambiente nos dividió, cuando las clases sociales se impusieron, los códigos de vestimenta arruinaban los momentos, las calles se hacían feas mientras más me acercaba a tu casa pero las adornabas siempre al salir de la puerta y entonces eran bonitas como tú, aunque eras mi cucharita, ahora no se que eres.

Estoy por llegar a mi parada, el niño gordo sigue riendo, ya se terminó la coca que quedaba, mi corazón ya se hartó de ver tanta porquería, mi mente está cansada de la escena, eres una historia más; toco el timbre y el tipo se detiene en la esquina, me espero un poco pero no volteas, sigues teniendo tus ojos de perro viéndolo a él, ese perro que ahora te tiene me observa por el espejo y yo me bajo y me vuelvo a sentir otra vez sólo como un perro.

Tú alejándote en un micro, la calle vacía, el día gris, y yo caminando triste hacia mi casa, este es el inventario que precisamente ahora rodea nuestro amor. Mi cucharita.


jueves, 12 de noviembre de 2009

Agotado.

Se me acabaron las palabras, se me vaciaron los ojos, las fuerzas no me responden.

Estoy harto de luchar contra todo, de romper paradigmas, de quitar ideas tontas, viejas, imposibles, absurdas.
Estoy harto de suposiciones, de hipocresías, de vivir siendo el estúpido que lo entrega todo, de no saber que hacer, que va a pasar...que va a ser de mi.

He caído, la voz no me responde, las palabras temen salir, tiemblo y lloro, la gente es eso, sólo gente, no comprende, no ve, está ciega, no escucha, lastima, vive y devora, trata al amor como taza de baño, toma lo que quiere y lo usa, lo deshace, es basura.

Y yo tan sólo quiero amar.

Sigo pateando las hojas del otoño, sigo llegando sólo a casa y sigo escuchando pendejadas, falsas ilusiones, sigo viendo montones de gente sola, gente sola besándose con otra, yendo de la mano, haciendo planes, burlándose, fracasando, esa es mi puta realidad.

Sigo encontrando nada, ojos llenos que se vacían en un parpadeo, corazones programados por la sociedad, almas ingenuas tirándose a la mierda, religiones y clases sociales.

Sigo viendo caras, nalgas perfectas, senos operados, portadas de revistas, gente fea, gorda, sigo viendo lo que desde que nací  me orillaron a ver, pero nadie me ve a mi y eso en parte me alegra por que no soy parte de este teatro gangrenado, condenado al fin, camino al vacío.

Sigo viendo gente trepando encima de otra para llegar ahí donde no hay nada, pisoteándose, sigo viéndolos revolcarse en su ignorancia, sigo caminando pero para mi no veo nada.

Cada día me levanto feliz, fresco, ilusionado, dando gracias a Dios, esperando ver un verdadero día, esperando no tener ganas de quedarme dormido para escapar, esperando que sean menos mis silencios, menos mis miradas perdidas y más mis risas mis miradas en ti.

Y yo tan sólo quiero amar.

Y por qué no, despertar un día y que tu también me ames.

martes, 21 de julio de 2009

Huik

Pertenezco a una legion de seres universales cuyo nombre no puede ser traducido ni pronunciado por ningun idioma, no tenemos cuerpo, cada uno de nosotros tiene un color único, hay tantos colores como personas, mi color es anzaur, encima de nosotros tenemos una especie de aura que se torna del color de nuestros sentimientos, si estamos felices se pone como amarillo, si estamos enojados, oscura, si odiamos, negra, si nos enamoramos, rosa, etc.

A mi me toco venir a la galaxia Mavta, donde se encuentra este planeta, en el cual me divierto mucho, y aunque a veces me desespero, disfruto mucho estar aquí. Es muy interesante ver la cantidad de cosas que el hombre ha inventado: el tiempo, el dinero, la muerte, la religión, la propiedad privada, las armas, la familia, la guerra, los paises! en fin...

Es muy dificil ser humano, vivir en este mundo en el que es tan complicado el amor, porque hay muchísimas cosas más importantes antes que este. No vayamos tan lejos, es tan dificil que un humano te sonría!; cuando camino o voy en el transporte observo a la gente, nadie te sonrie todos evaden tu mirada y si alcanzo a sonreirle a alguien antes de que me esquive, se extraña, trata de reconocerme y si se da cuenta que no me conoce piensa, si es mujer, que quiero algo con ella y si es hombre que soy gay, (se dan cuenta? tambien los humanos clasifican a las personas hasta por las "preferencias sexuales") a mi me gusta mucho que me sonrian, me gusta sonreir, se genera una energía tan positiva y revitalizante que aunque no se puede ver, sale de los cuerpos, vuela y choca con otras energías provenientes de otros cuerpos, explotan y caen sobre las personas empapandolas de alegría, no digo que todos deberian sonreir por sonreir, pero creo que deberia de haber más personas felices por la calle que con el ceño fruncido, vista gacha y mucha prisa.

Todas las emociones crean energía que se desprende de nosotros como azúcar de un algodón de feria y vuela, como lo he dicho, por los aires. Con esta metafora pudiera explicarme, hay algodones de muchos colores, es un gran espectaculo poder verlo realmente, y como el azucar cae a la boca, la alegría y el amor caen al corazón.

Conocí a una chica. Llegué a este mundo, como cualquier otro, desde el nacimiento, soy totalmente humano, por eso me enamoré de ella...

lunes, 6 de julio de 2009

Es por eso

El amor no me parece una obra de la casualidad, y me parece estúpido andar por ahi esperando recibir un "flechazo", esperar que el amor provenga de afuera y nos llene los adentros.

Estamos vacíos, escepticos, revueltos, corroídos, cegados y negados al amor, al verdadero amor, que no es uno, además de todo.

Estamos revolcándonos en nuestra propia desgracia, creando nuestro propio dolor, copiando las historias de la novela, soñando con el príncipe de los cuentos y deseando besar a un sapo, añoramos a la muchacha pobre, también a la mujer ideal.

Realmente estamos muy jodidos.

Es por eso que yo te amo, porque lo he decidido. Nunca hubo un flechazo, no llenaste mi vida de colores y sobre todo se que puedo vivir sin ti, es por eso que te amo.

Me inspiras las cosas más bellas, me motivas a ser mejor, pero no te necesito y por eso es que te amo.

No esperé a que me ignoraras, no me guie por jueguitos tontos, incluso antes de tragarme mis celos te amé, si te canté es porque quise hacerlo y si un día me negaste, tú sólo sabrás por qué y aún asi yo te amo.

El amor no es ciego no nos hagamos pendejos, la gente ve muy bien y "escoge" de quién se enamora (por eso es que siempre desbarra) y yo te vi y me extasiaste pero no por eso te amé, te pude ver por dentro, no te quise no te quiero, te amo, sin pretensiones, sin esperanzas, sin perfecciones, sin esperar que cambies, sin esperar a la casualidad ni a las flechas.

Me pareces maravillosa, y maravilloso me parece haberlo decidido que eres tú como eres, a quién amo. Y es por esto que te amo.